Ir al contenido principal

Volverá ese aroma de café recien hecho


Volverá ese aroma de café recién hecho
y nos sentaremos a hablar de nuestras vidas.
Reiremos y nos daremos confianza.
Es tan fácil entenderse con los ojos…
No necesita azúcar la amistad verdadera;
es una taza que nunca se vacía.
Después continuaremos dando vueltas y vueltas
haciendo un tornado con nuestra cucharilla
Y al tomarlo ,de nuevo, nos sentiremos playa.
.......

Comentarios

Cecy ha dicho que…
Que ganas me diste de un café.
Y si es de amistad mejor.

Besos Amiga.
María Laura ha dicho que…
NO TOMO CAFÉ,
PERO ME ENCANTA SU AROMA!!!
SUPONGO QUE ES ESENCIA DE AMISTAD!!!

DESEO QUE ESTES REPUESTA DE TUS NANITAS, UN BESOTE.
MarianGardi ha dicho que…
Cuando dos amigas nos juntamos matamos las horas conversando, tanto para decir y compartir.
Estoy escribiendo desde el hotel.
Un abrazo y cariños
¡Qué buen compañero es el café!

"El agua que yo más tomo
tiene color, tiene alma,
olor a mañana fresca,
sabor a tierra montana..."
(Café Mañanero, CAG).

Un abrazo.
M. Angel ha dicho que…
Café, con, o sin azucar
dejemos hablen los ojos
y sentiremos antojos
de poder contigo hablar

Milagros, tus versos están llenos de los encantos que hay en ti

Abrazo sin alas. Besos sin labios

M. Ángel
Anouna ha dicho que…
No sé cómo lo haces para poner tanta magia en tus palabras.
Casi siento el aroma de un buen café en tu compañía. Hay muchas personas con las cuales gozaría una taza de café, entendiéndonos sólo con la mirada. Tienes razón, la amistad no necesita de cosas externas para endulzarse, ya la palabras es muy dulce, imagina sentirla.

Un abrazo enorme

¿NOS TOMAMOS UN CAFÉ?

Anouna
Hermes de Paula ha dicho que…
Pasaré en unos minutos a tomar un café solo me falta la amiga, sentiré que estás conmigo para sentir el aroma.

Besos!
reltih ha dicho que…
detalles, momentos, acciones que inspiran.
un beso para ti
JOSE LUIS CARVAJAL IBELLI ha dicho que…
¡Muy bueno, Milagros, lo tuyo, y gracias por escribir en el mío!
MIRACHE ha dicho que…
que manera tan hermosa de disfrutar un café y que ese aroma impregne de todo el momento.

me encantó
Carlos
Pedro F. Báez ha dicho que…
Milagros, contigo, tomando café en una calle de La Habana de mis recuerdos, soy, más que playa, Isla. Una belleza de poema. Tierno, evocador, pausado, elegante... Tanto o más que el café que caracteriza. Un abrazo enorme.
María Socorro Luis ha dicho que…
El humo del café sobre la mesa,
y en la orquesta la cadencia de un tango.

Son dos versos de uno de mis poemas. Y es que el café es tan cómplice y tan confidente...

Un poema precioso, Milagros. Besos y cariños.
Manolo Jiménez ha dicho que…
Me rindo ante tu sensibilidad.

Abrazos.
Marian Raméntol Serratosa ha dicho que…
Ojalá fuera tan facil entenderse con los ojos, mi querida MIlagros, el poema entero es como un algodón tibio para una día lluvioso.

Besos
Marian
ROBI (seudonimo) ha dicho que…
Hermoso aroma a cafe , despierta nuestros sentidos y nos trae recuerdos
Ardilla Roja ha dicho que…
Precioso, Milagros. Su lectura deja el regusto del café calentito, con poca azúcar y muy aromático. De los que da gusto tomar en compañía.

Me ha encantado.

Un beso

Entradas populares de este blog

SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.