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No me resigno a un cielo sin estrellas


Intento liberarme de los cuatro
jinetes de la Apocalipsis
con un nuevo génesis cada día.
El muro de las lamentaciones
tiene demasiadas lágrimas
para un Dios creador y creativo.
Me pongo en camino con poco equipaje;
mi corazón repostado de amor me basta.
Las sombras no son basura, son tarea.
No se puede hacer justicia
con los brazos cruzados,
ni lamentarnos de las ruinas
sin desescombrar nuestras miserias.
El amanecer está a la vuelta de la esquina
si luchamos por la dignidad herida y ultrajada.

No me resigno a un cielo sin estrellas.
ni a una tierra sin comida para todos y agua.
La mayor vergüenza para la humanidad
es el hambre y la pobreza.
Foto Milagros

Comentarios

María Socorro Luis ha dicho que…
"no se puede hacer justicia
con los brazos cruzados"...

Todos somos responsables, y debemos asumirlo.

Un grandísimo abrazo. Soco
Antonio ha dicho que…
Precioso canto de esperanza y empuje en la lucha del día a día.
Un abrazo
reltih ha dicho que…
duro texto, creo que hasta ahora es lo mas fuerte que te he leído. ya que tú, hasta donde distingo tus letras, eres muy dulce. pero eso no quiere decir que no me tu grito, a mí me encanta gritar!!
disculpa, sin en animo de entrar en polémica; el cierre lo interpreto así: pobreza interior.
besos
Cecy ha dicho que…
Precioso poema amiga.
Lleno de esperanza, lucha y convicción.
Yo tampoco me resigno.

Un abrazote.
Pedro F. Báez ha dicho que…
Oigo, Milagros, y siento en mi entraña tu grito de frustración, de asco, de hastío, de denuncia. Es una vergüenza y una afrenta inmoral para toda la Humanidad que haya aún niños y viejos que duermen en la calle y que se mueren de hambre y de frío, mientras nuestros cómodos, "civilizados" países gastan más en gastos militares, en cárceles, en ridículos programas de televisión y en refrescos como la Coca-Cola, más de lo que se gastan en ayudar a las naciones pobres y los pueblos que por una razón u otra han quedado rezagados y desvalidos de toda posibilidad de avance y progreso, después de siglos de coloniaje, saqueo y explotación. Tu poema es un himno que llama a ponerse en pie por esos pobres seres humanos "que nada ya tienen que perder", como dije yo en uno de mis poemas hace poco. Te aplaudo, Milagros, y me sumo a tu denuncia, a tu frustración y a tus sentimientos. Abrazos.
GOGO ha dicho que…
Quitar la vista de la miseria no hace que esta desaparezca ni que nuestra conciencia no pueda verla. Ignorar es alimentar la impunidad.

tu sensibilidad a pleno amigalmaa..!!

felizz de leerteeee..!!

mi cariñoo entregado a manooo...!!
Marian Raméntol Serratosa ha dicho que…
Ay mi niña... el gran problema de la humanidad es que somos muchos, y pocos depredadores tenemos a parte de nosotros mismos....

Un abrazote
Marian
Anouna ha dicho que…
Puedo resignarme a un cielo sin estrellas, pero no podría resignarme ante un cielo sin Dios.

Aún así, si me remito sólo al poema, no me resigno a que exista tanta desigualdad, no, no, es algo que produce ganas de llorar de impotencia. Unos tanto tanto, y otros tan poquito poco. Aún con esfuerzo y fuerza, algunos no tocan igual nada. No todos los pobres son pobres por falta de ganas de obtener más, realmente las injusticias y desigualdades los mantienen siempre necesitados.

Bello poema mi amiga, no me canso de leerte.

Anouna

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
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Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
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te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.