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Silencio.






El silencio corta el aire
pero hay huellas que muestran
que la comunicación existe.
La primavera está como camaleón
camuflada, en la palidez de la distancia.
Las nubes intentan amortiguar
la caída del cielo cuando
frente a frente nos miramos a los ojos.

No hay colores para pintar lo que callamos.


Foto Goyo Hueso.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
muy sabias letras las tuyas.
besos
Anónimo ha dicho que…
Un placer para los sentidos son tus entradas, que nos muestran una bella pugna de belleza, entre la imagen y la palabra.

Un abrazo.
Laura Caro ha dicho que…
¡ Es tanto lo que callamos! No hay colores ni pintor que lo pinte.
Un abrazo
Noray ha dicho que…
Siempre hay colores, aunque a veces prefiramos el silencio y no queramos utilizarlos.
Anónimo ha dicho que…
Un placer son tus poesias, que nos muestran una bella pugna de belleza, entre la imagen y la palabra.
Anónimo ha dicho que…
me ha parecido leer a san juan de la cruz
Anónimo ha dicho que…
tengo que leerlo muchas veces para entenderte bien
Anónimo ha dicho que…
mucha sensibilidad en pocas palabras
Anónimo ha dicho que…
Es un poema muy bonito. Es muy bonito escuchar el silencio, sobre todo para nosotros los habitantes de las ciudades.
Anónimo ha dicho que…
muchas felicidades
Anónimo ha dicho que…
LOS SILENCIOS ,COMO EN LA MUSICA SON NECESARIOS.NOS GUSTA TU POESIA.

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La niebla

La niebla es muy densa por la carretera
pero tu conduces tu vida , recuerda,
yo solamente te puedo ayudar.

Mas si decides continuar en la niebla,
yo te prestaré mis faros antiniebla,
no puedo dejarte en total oscuridad.

Aunque seguiré insistiendo discretamente
para que busques un paisaje diferente,
ascendiendo a la cumbre
y dejándola atrás.

Pero sea tu decisión la que sea,
no olvides que siempre me tendrás.

Foto Goyo Hueso

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.