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Un nuevo maná






Un nuevo maná con aroma
anisado de champiñón silvestre,
alimenta la búsqueda de una tierra nueva
que mane leche y miel para todos.
Pero siempre está el peligro del becerro de oro
corneando la justicia.



Foto Goyo Hueso


........

Comentarios

Victoriana Díaz ha dicho que…
Bonita imagen acompaña tu bello poema. Cuantos buenos deseos Milagros cuantas ansias y empeño pones en tus letras amiga.
El becerro siempre exitirá ojala se extinga un dia para que tengamos por siempre ese maná.
Te deseo todo lo mejor un beso.
caracola ha dicho que…
Atrayente el aroma del champiñón silvestre, Milagros.

Hermosa imagen.

Un abrazo.
Cecy ha dicho que…
Que esos buenos deseos sean en abundancia.
Preciosa la fotografia.

Besitos Amiga.
reltih ha dicho que…
jajaja, full crítica, me gustó.
besos
Manolo Jiménez ha dicho que…
Unir las palabras justicia y maná no puede ser casualidad.

A pesar de que algunos no dejan de adorar becerros cuando debían perseguir la justicia.

Abrazos.
Ay esa justicia. Muy bien expresado tu sentir en el poema.

Un abrazo

Maite
Noray ha dicho que…
Últimamente el maná cae y no florece.


Un abrazo

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
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