Foto Goyo Hueso Podría desear que fuera primavera este doce de noviembre. Podría pedir que las ostras se convirtieran para ti en perlas. Podría pedir que los peces mudaran por ti sus colores. Podría bordar con metáforas un mantel como aquel que atesoras para honrar y festejar este día que es tuyo como ningún otro. Podría hacer tanto... pero prefiero dedicarte este poema y proclamar en un verso que somos —ante todo— hermanos de senda. Pedro F.Báez. http://www.pedrosuniqueblog.com/ Amiga, doy gracias a Dios por conocerte, ya sabes todo lo que te quiero, lo que te admiro, y la inmensa amistad que nos une a tanta distancia. Ya ambas sabemos que mar, montañas y kilómetros no son impedimento alguno para estar así de unidas, y espero sea por siempre así. Eres una bella persona, una poeta grandiosa, llena de talento y es genial poder compartir junto a ti tantos y tantos momentos. Dios bendiga grandemente tu vida y nos conceda que por mucho tiempo sigamos juntas. Aunon...
Comentarios
Creo que es una de las experiencias más "heladoras" que se pueden tener.
Cuando crees que todo va bien, que el punto de ebullición, como tú dices, es el correcto y d epronto, zas, te "callan" con un chaparrón de agua fría, se te congela abosolutamente todo, hasta el sentimiento!
Pero ánimo, que siempre hay un sol por ahí escondido listo para darnos ese calor que necesitamos para seguir funcionando!
Besitos de espuma helada (hace un frío terrible)!
Tu poema cortito pero no helado.
Un beso
Un abrazo
Saludos fraternos de siempre..
Un abrazo tibio.
Creeme.
Asi será.
Un abrazo con mucho cariño.
Absorberá el agua y calmará su sed
y luego volverá a su punto de ebullición, como antes, pero sin sed y mucho más grande.
Nuestro cuerpo es agua
y nuestra alma también.
Por eso los ríos de nuestras palabras corren libres por las laderas de montañas que desconocemos y que agradecen
su paso.
Un poema corto pero eficaz.
Saludos.
Abrazos.
¡Me calienta el corazón!
Si HOY hace frío,
¡mañana hará calor!
Estás en mi corazón.
¡Gracias por tu vida!
Milagros,
¡Eres un milagro
y un regalo de Dios!
Un fuerte abrazo
Mª Luisa