Me acoges con tu abrazo de madre y me siento niña. Vengo con mi cesta vacía y tú me la rebosas. Aprovechas las brumas para reverdecer mañana. La lluvia te hace esponja. Me tranquilizas, haces que me ría, me tratas con cariño, me valoras. .. Me voy recargada de energía siempre
¡Qué pradera y qué manos tan bonitas en la foto, Milagros! Imaginé caminar yo por esa esponjosa pradera, descalzo, riendo contigo y señalando todos los sitios mágicos que abundan en ese lugar sereno y repleto de verdores. Lindo poema y lindas fotos. Un abrazote fuerte ara ti.
Ahora eres una niñas, madre, con tu pelo largo de color azabache. Espérame, yo soy ahora tu protector y voy a llevarte de paseo por esos prados verdes bajo el cielo azul infinito, donde nadie ni nada nos molestará.
Esos lugares de verdes praderas que tanto relax nos transmiten, siempre que puedo me escapo para estar en contacto con la naturaleza, muy bonito el verso. un placer leerte.
Comentarios
es una pradera estupenda, la verdad.
Un abrazo.
como siempre un placer leerte.
saludos
carlos
Esa pradera tan tuya, tan especial es un respiro amiga.
hasta aqui se siente.
Besotes.
Son tan bellas y nobles que la pradera
en lugar de una flor le da una estrella.
Qué belleza, Milagros, todo!
Besos del REL, poeta
Lo has reflejado en tu poema de forma magistral, como siempre vamos.
Abrazos.
Un abrazo
que tanto relax nos transmiten,
siempre que puedo me escapo para
estar en contacto con la naturaleza,
muy bonito el verso.
un placer leerte.
Hermosos versos, dedicados a ese prado verde cuajado de vida.
Las fotos hablan por ellas mismas.
Un abrazo