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Convulsión de colores



No, no pienses que estoy loca
porque a estas alturas de la vida,
quiera detener el tiempo
y vivir momentos perdidos.
Hacer pellas y volver al parque
a pisar las hojas secas,
a escribir en un árbol nombres
que florecerán en primavera,
a recordar los versos
que en un banco escribí a los catorce años:

"Yo en las hojas del otoño leo
y ellas me dicen con ternura,
que sienten en su alma amargura
al morirse arrastradas por el suelo.
Que son como perdidos sentimientos
que añoran la lucidez de la esperanza,
y yacen en el suelo deshechos,
suspiran se mueren y pasan..."


Es sólamente una convulsión de colores
antes de que la vida
me despoje de todas mis hojas.
y desnuda me enfrente al invierno.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
HOLA MILAGROS:
Me alegra que hayas abierto este blog para abrir ventanas, soñar, lanzar mensajes al viento...
Cada uno debemos emplear nuestro DON para ayudar al mundo a mirar hacia adelante.
Y este es tu don: hacer de lo sencillo y cotidiano el mejor poema que nos hace descubrir detalles que no habíamos visto.
Gracias. Sigue escribiendo.
milagros ha dicho que…
Hola amigo anónimo, no por ello menos amigo.ja, ja, ja, Muchas gracias por las cosas tan bonitas que me dices. Aunque abrir ventanas en estos dias de ventisca
es un poco de locos. Pero por los locos se mueve el mundo que dice otro amigo mio. Un abrazo

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.