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¡Que duro sería!




Si, la noche es muy fría
y sacude el viento con fuerza.
Mis focos a penas ven la carretera
pero en la oscuridad del cielo,
brilla una estrella orientándome.

Que duro sería,
haber llegado hasta aquí y descubrir
que no da para más mi combustible,
si no tuviera la certeza
de que tú tienes otro nuevo
que prestarme,
o si me viera en medio de esta noche
sin batería en la cuneta,
a merced del hielo.

Pero no es así,
yo sé que te tengo cerca
y solucionarás mi problema,
como buen mecánico que conoce mi corazón
con exactitud.

Y volveré a recorrer kilómetros de sueños.

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Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.