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En un rincón de mi alma



En un rincón de mi alma
tengo aparcados,
objetos y recuerdos
que son pasado.
Montones de sonrisas
y de miradas,
de mis padres y abuelos
mientras jugaba.
En un rincón de mi alma
guardo el tesoro
del día que nacieron
mis dos retoños.
Aquellos momentos
tan especiales,
que rozaba el cielo
de tanto amarles.
En un rincón de mi alma tengo el presente,
lo que en estos momentos llena mi mente.
Tengo a quienes amo,
tengo mis versos,
tengo a mis amigos,
tengo mis sueños.
En un rincón de mi alma
que como es grande,
están muy ordenados y confortables.
En un rincón de mi alma
tengo a mi calle,
y por ella paseo
de tarde en tarde.

Exposición San Miguel foto-poesía.

Foto. Goyo Hueso
Poema. Milagros Morales

Comentarios

INZOA ha dicho que…
Precioso Milagros. Casi parece que quien no es feliz es porque no quiere. Con buscar en uno mismo...
milagros ha dicho que…
Hola Inzoa. Todos tenemos motivos
para ser felices dentro de nosotros
pero la insatisfacción muchas veces se encarga de fabricar nubes
en nuestro cielo azul. Pero dice que eso es una tara de fábrica.
Un abrazo.

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SOL Y SOMBRA

Sol y sombra conviven  en mi  disputándose el cielo,  pero nada ni nadie puede  alcanzar ese espacio  que tengo en heredad Desde .él me asomo a la miseria  de la humanidad que me aborda  viendo como naufragan todos  los desvarios.



Saborear el presente

Volver a saborear el presente
como un manjar
y comunicarte sin cobertura.
Iniciar el descenso
dejándote llevar por la corriente
sin oponer resistencia . Atreverse con nuevas fragancias ,
texturas y sabores.
Decir NO a los platos mal condimentados.
Elegir miel de ternura.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.