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La madera del rosal




No entiendo nada,
resulta tan extraño...
Mi amistad fue una rosa
que muere en el otoño.
Primero la insistencia
de su riego y cuidado,
logró su lozanía;
después su indiferencia,
la deshoja y marchita.
LE HACE DAÑO.
Pero así es la vida:
hay tantas rosas muertas,
que fueron un regalo
fugaz y abandonado...
Dieron toda su vida,
por instante sólo.
¿Que madera será la del rosal
que sigue dando rosas pese a todo?

Fotografía Francisco.

Comentarios

INZOA ha dicho que…
La madera del amor, que cíclicamente se obstina en retoñar.

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De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.